Automotriz

Presentación Especial: Lamborghini Temerario 2026.

Seamos sinceros, los nombres en los Lamborghinis no son su fuerte, no es cosa reciente, desde tiempos ancestrales algunos de sus modelos han tenido nombres un tanto no tan agraciados podríamos llamarles.

Se me vienen a la mente algunos:

  • Urraco: que me recuerda a las Urracas.
  • Islero: que no hace más que hace que me imagine un Isleño.
  • Jalpa: que se oye como nombre de pueblo mágico.

Y más recientemente:

  • Reventón: que se oye como una fiesta donde todos terminan borrachos.
  • Revuelto: que no hace más que recordarme un desayuno con huevos…revueltos.

Y finalmente nuestro invitado: Temerario, que a la mayoría nos trae a la mente a Adolfo y Gustavo Ángel. ¿Qué  sigue, Lamborghini Buki? Según los altos mandos de la armadora, siguiendo la tradición de la casa, el Temerario fue otro toro de pelea allá por 1875, ¿Quién tomó nota de eso que pasó hace más de 150 años?

Fuera de los nombres, las prestaciones e incluso el diseño de sus autos son extraordinarios. Ferruccio estaría orgulloso.

Así pues llegamos a nuestro invitado que vimos por primera vez en el ya lejano Abril del 2025, nuevamente lo vimos el mismo mes, en la misma ciudad solo que en este año y en color distinto, estos 2 estaban un poquito alejados para verlos a detalle y tomarles fotos decentes, hasta que este pasado fin de semana por fin lo tuvimos cerca, muy cerca de nosotros.

Contrario a un Ferrari muy controversial que quitándole el emblema pudiera pasar por ser de cualquier marca, si al Temerario le quitamos el logotipo del toro, aún así hasta un ciego puede ver que es un Lamborghini.

Es claramente la evolución del Huracán aunque con su toque distintivo. Tenemos por ejemplo en la parte trasera con su elevada salida de escape y calaveras hexagonales (y ojo que veremos esa figura geométrica en varias partes del auto) sin embargo, lo más llamativo es el hecho que las llantas traseras están un poco expuestas debido a que según las malas lenguas, tomó inspiración en motos.

El perfil es 100% Lamborghini con ese frente bajo, la cabina inclinada hacia adelante, la cintura que sube y que le da un costado que asimila una cuña.

El frente es bajo, con faros alargados pero en sí las luces tanto bajas y altas así como las diurnas tiene forma…adivinaron, hexagonal. Por cierto, las diurnas tienen apertura central para permitir el flujo de aire. Interesante.

La cabina es futurista e inspirada en aviones de combate, obviamente los materiales utilizados son de primera calidad e incluye piel, gamuza y por supuesto fibra de carbono. Otra cosa que no puede faltar es el botón de encendido escondido bajo una cubierta roja. Como auto moderno que es, tiene 3 pantallas: el panel de instrumentos frente al conductor de 12.3 pulgadas, la del sistema de infoentretenimiento de 8.4 pulgadas y la tercera frente al copiloto de 9.1 pulgadas.

Y llegamos a lo que hace a un Lamborghini un Lambirghini: su motor. Contrario al Huracán que sustituye, el Temerario no es movido por un motor V10 sino por un V8 con 789 HP que con la ayuda no de uno, ni de dos, sino de tres motores eléctricos entrega una potencia total combinada de 907 HP. Dichos motores eléctricos, uno se encuentra entre el motor de combustión interna y la transmisión de doble embrague con 8 velocidades, el otro par está en las ruedas delanteras. A pesar de ser un híbrido no esperen rendimiento tipo Prius, éste es un Lambo después de todo, oficialmente rinde 14/19 MPG.

Al igual que con el Ferrari Amalfi que vimos ayer, preguntar por el precio inicial del Temerario es de plebeyos, pero dicen las malas lenguas que hay que desembolsar aproximadamente $380,000 dólares en Estados Unidos, y eso es antes de los cientos de opciones para personalizarlo. Hablando de eso, para que se den una idea, hay más de 70 tonos de pintura brillante para escoger, otro tanto más en terminado opaco como nuestro invitado.

Con el Temerario, la armadora de Sant´Agata nos muestra que a pesar de sus nombres cuestionables con su magia puede transformar a un híbrido en algo emocionante, veloz y sobretodo atractivo, llamativo y que se sigue viendo como lo que es: un Lamborghini.

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