No lo llamen Roma 2.0 o Series II como lo haría Rolls Royce, Ferrari considera su vehículo de entrada como el sucesor del Roma gracias a las revisiones y mejoras recibidas.

En esta ocasión la armadora opta por usar el nombre de un pequeño pero pintoresco pueblo costero en lugar de la capital del país, y aunque han tratado de ocultar sus orígenes, viéndolo de perfil nos revela lo que esconde.
Aún así, como mencioné los cambios son substanciales. Empezando por la parte trasera que es más suavecita y redondita, tal como el Cucu de la canción.

El frente es el más cambiado pues para empezar, Ferrari le ha quitado la controversial parrilla al color de la carrocería para darle una delgada parrilla superior y una inferior más elaborada. El resultado es interesante, lástima que nuestro invitado con el color de su carrocería oculta todos los detalles.

La cabina también recibe mejoras como por ejemplo los botones regresan al volante después del mar de críticas recibidas, el tablero estrena pantalla de 10.3 pulgadas ahora posicionada horizontalmente, el pasajero recibe su propia pantalla de 8.8 pulgadas. El conductor tiene el panel de instrumentos con el doble de tamaño siendo ésta de 16 pulgadas. Aunque no lo parezca, el Amalfi tiene 2 diminutas plazas traseras que es mejor ignorarlas o utilizarlas como una extensión de la cajuela.

Y llegamos a lo que hace a un Ferrari un Cavallino Rampante: su motor. ¿Recuerdan el motor 3.9L V8 con 612 HP del Roma? Pues es el que mueve al Amalfi solo que retocado para producir 631 HP. Y, ¿Recuerdan la transmisión de doble embrague con 8 velocidades que debutó en el SF90 Stradale? Pues es la misma que lleva nuestro invitado.

Ahora, es de pobres preguntar cuanto cuesta un Ferrari, y aún siendo éste el de entrada sabemos que no es barato: según las malas lenguas, el precio inicial aproximado en Estados Unidos es de más de $260,000 dólares. ¿Y el convertible, también conocido como Spyder? Dicen que ese anda por los $300,000 USD.

Antes de terminar, y para no dejar y comparar, les dejo fotos del mencionado Roma:



Como vieron, el Amalfi, más que un modelo totalmente nuevo de Ferrari es, simplemente, la evolución del capitalino con un nombre pueblerino.
