Todavía hay gente que ve una Sprinter y con el simple hecho de ver la enorme estrella de 3 puntas en la parrilla cree que cuesta más de $100,000 dólares, eso nos pasó cuando teníamos a la Mechota.

La verdad es que el precio de entrada es poco más de la mitad de eso, pero de que es la que tiene más presencia del segmento, de eso no hay ni la menor duda.

Pero no todo es miel sobre hojuelas, simplemente al subirse basta para darse cuenta que a pesar de ser Mercedes Benz, las Sprinter están en otra división, vienen de otro código postal.
En cuestión de diseño, en lo personal creo que es la mejor lograda sobretodo cuando lleva las luces LED, la parrilla plateada y la defensa al color de la carrocería, todo esto equipo opcional.
Sin embargo, al subirte puede cambiar tu perspectiva al darte cuenta que los materiales no son los mismos que utilizan en los crossovers, sedánes, coupés y convertibles porque en la Sprinter todos los plásticos y cuando digo todos me refiero a todos, son duros, en lo personal no me sorprendió pues ya los había experimentado hace 10 años, pero no faltará quien se queje porque el interior se siente muy utilitario.
La pantalla del sistema de infoentretenimiento también desilucionará a más de uno pues de serie trae una de apenas 7 pulgadas aunque optando por el paquete MBUX la pantalla aumenta a 10.2 pulgadas, eso sigue siendo pequeña comparada con la de 12 pulgadas de la Ford.

Pero no todo es malo, los asientos en la Mercedes Benz son más cómodos, hay la opción de piel sintética y cada ocupante tiene su portavasos al alcance de la mano. Lo mejor, sin embargo, es el hecho que nuestra unidad tiene piso de vinil en lugar de alfombra y eso en este tipo de vehículos más que verse barato, se agradece.

La Sprinter también se ofrece para 12 o 15 pasajeros aunque optando por el número mayor hay que recurrir a la carrocería extendida pero a cambio de eso siempre hay espacio en la cajuela.

La Sprinter, al menos en Estados Unidos, se ofrece con un par de motores diesel ambos 2.0L de 4 cilindros, uno con 170 HP en las que mueven a una docena de personas y con 211 HP las que mueven a una quincena de gente. En ambos casos la transmisión es una automática de 9 velocidades. Si se preguntan por el motor a gasolina, ese fue descontinuado en el 2023.

Y ahora la pregunta del millón: ¿Cómo se maneja la Sprinter? Mercedes Benz la cataloga como un minibus. Pues así se maneja. Al sentarte en asiento del conductor te conviertes en un Vitor microbusero y todos los ruidos del transporte urbano suenan cual concierto en plena jungla de asfalto: los ruidos de los vidrios temblorosos, varios traqueteos y chirridos de la estructura del vehículo y por supuesto, no puede faltar el ronroneo del motor diesel, aunque ojo que es menos del que pudiera esperarse. Y hablando de eso, en teoría 170 o 211 caballos de potencia no serían suficientes para mover 12 o 15 personas y menos si están pasaditos de peso y mucho menos si le agregamos equipaje, pero resulta que para compensar Mercedes le ha dado un extra de torque y digamos que cumple con lo que se le pide, aunque no esperemos reacciones inmediatas.
MB USA ofrece la Sprinter en una sola versión aunque 2 largos y 2 alturas de carrocería, los precios iniciales que les muestro son en dólares:
- 144¨ techo estándard: $56,930
- 144¨ techo alto: $60,480
- 170¨ techo alto: $66,530.

Los colores a escoger aumentan con respecto a la Ford Transit: 23. Obviamente no les pondré la lista completa pero les digo que los colores son muy repetitivos y hay 7 de serie y hay que pagar extra por el resto.

Cuando les traje la Ford Transit, les comentaba que era la líder de ventas del segmento, pues la Sprinter es la que menos vende. Sí, aunque parezca increíble la vieja, anticuada, obsoleta, vetusta, antigua, rancia Chevrolet Express. Los ventas, en Estados Unidos, los últimos 3 años son los siguientes:
- 2025: 30,037
- 2024: 43,425
- 2023: 46,229.
En resúmen, la Sprinter es la ¨premium¨ del segmento, pero no se nota, sino fuera por la enorme estrella al frente que nos recuerda que es toda una Mercedes Benz aparte del elevado costo de los servicios y tal vez por eso, y porque se comporta como un minibús, es la menos vendida.
