La historia de la Chevrolet Orlando es un poco peculiar. Verán, fue presentada primero como concepto – por cierto más estilizada – y luego como modelo de producción en el auto show de Detroit y a fin de cuentas no se vendió en su patria. Y favor que nos hicieron.
Es más, en todo el continente Americano solo se vendió en Canadá y en algunos países Sudamericanos como Venezuela donde además se ensambló. Inicialmente sería un producto global pero por ciertas circunstancias terminó siendo un vehículo regional. Hay que aclarar que también se vendió en algunos mercados Europeos y Asiáticos como Corea del Sur.

Como dije, el concepto prometía mucho, pero con el simple hecho de cambiarle faros y calaveras Chevrolet arruinó a la Orlando. Por cierto, no creo que sea necesario decir la razón por la que la armadora lo nombró. Pista: fue por la ciudad, no el actor ex-marido de la pseudo astronauta.

Aparte de los grupos ópticos un tanto comprometidos esteticamente, las proporciones y silueta del vehículo corresponden a los de un MPV, no un crossover moderno, eso explica la parte trasera tenga un ángulo de 90 grados literalmente.

Es bueno mencionar que el diseño y desarrollo del Orlando estuvo a cargo de la filial de Chevrolet de Corea del Sur, eso pudiera explicar precisamente su imagen.
Otra cosa que vale la pena decir es que está basada en el Cruze de primera generación, el cual, adivinaron, también se desarrolló por la entonces llamada GM Daewoo. Y debido a eso, la Orlando es movida por un motor familiar: el 1.4L de 4 cilindros con 138 HP unido a una transmisión automática de 6 velocidades.

Es bueno mencionar que la Orlando es para 7 pasajeros, y por esa capacidad de pasajeros así como por tamaño, en su momento competía, en Canadá contra la Mazda 5 y Kia Rondo.

Se vendió en el país vecino del 2012 al 2015 y su descontinuación probablemente se debió al bajón de sus ventas ya que cuando se presentó en el 2012 se vendieron 7,199 unidades y apenas un año después la cifra de derrumbó a 2,339 Orlandos vendidas, en el 2014 apenas 1,339 encontraron casa y finalmente en el 2015 solo 31 Orlandos fueron adoptadas. Era claro que el mercado prefería crossovers.

A fin de cuentas, menos de 11,000 Orlandos se vendieron en el país de la hoja de maple y si bien no es un número muy bajo, si es lo suficientemente pequeño como para que no se vea todos los días convirtiéndola en una rareza circulando y también en un fracaso automotriz.
